martes, 23 de enero de 2018

Introducción

La necesidad de comunicaciones de la aviación ha cambiado conforme el tráfico aéreo crecía y, en la actualidad, hace uso de tecnología avanzada con la que a las tripulaciones les es posible intercambiar información con su compañía aérea, así como interactuar con el sistema de gestión de tráfico aéreo. Desde años atrás las comunicaciones han ido migrando, para ciertos aspectos de la operación de vuelo, desde la voz a los datos con objeto de mejorar la eficiencia de los operadores, la eficacia en la provisión del servicio de tránsito aéreo y la seguridad de vuelo. Resulta especialmente llamativo el hecho, de que los aviones puedan enviar de forma automática y en tiempo real información no solo de su posición, sino también de sus actuaciones y prestaciones. Tanto, que no es extraño que una tripulación reciba en cabina un mensaje escrito procedente de su compañía informándole, por ejemplo, que el ángulo con el que ha rotado ha sido excesivo, que la velocidad que mantiene supera la establecida en los procedimientos, o que va justo de combustible. Entonces, ¿por qué es necesario ampliar el abanico de posibilidades sí parece que las comunicaciones van sobre ruedas? Pues, sencillamente, porque el ritmo de crecimiento y la necesidad de mejorar la productividad del sistema y la seguridad de vuelo, imponen que se continúe investigando, desarrollando e implantando soluciones estandarizadas para necesidades todavía no exigidas hoy.

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